Si eres ciclista habrás escuchado o incluso usado en más de una ocasión una de las frases más utilizadas en el mundo ciclista, “soltar piernas”. Seguramente hayas escuchado también que “las carreras se ganan en la cama”, y lo cierto es que algo de razón tiene.
En numerosas ocasiones hemos destacado el papel del descanso y la recuperación como herramienta imprescindible para garantizar un rendimiento óptimo. Después del entrenamiento y de la competición, el cuerpo necesita recuperar fuerzas cuanto antes y cuanto más mejor. De cumplir unas pautas o no, la recuperación completa puede oscilar entre 20h a 72h. ¿Qué estrategias tenemos para acelerar este proceso?
Es habitual en la parte final de una competición realizar un esfuerzo extra que permita bajar de tiempo, o ganar alguna posición más en el último momento. Fisiológicamente hablando, esto genera una serie de desechos en el organismo debido al sobre esfuerzo o la acumulación de esfuerzos de alta intensidad durante la prueba. Eliminar estos desechos será el primer objetivo para empezar a recuperar.
En el Tour de Francia de 2016 vimos a Chris Froome y Nairo Quintana haciendo rodillo juntos al terminar una etapa. Más allá de la acción publicitaria, lo cierto es que hacer rodillo o soltar piernas al acabar una competición tiene sus motivos.

Nairo Quintana (MOV) y Chris Froome (SKY) haciendo rodillo tras una etapa del Tour ’16
El motivo principal por el que se aconseja rodar entre 20 y 30’ justo después de una competición, si es en rodillo mucho mejor, es con el fin de que la sangre siga circulando por todo el organismo y con ello acelere la recuperación. Eliminar los residuos liberados en la musculatura producto de la intensidad elevada de la competición y depurar las toxinas. Este proceso implica un reciclaje del ácido láctico acumulado al final del esfuerzo realizado en un último sprint o los últimos kilómetros.
Por lo tanto, lo que conseguimos con estos minutos encima del rodillo es acelerar la recuperación post competición. Cuanto antes el organismo se recupere del esfuerzo realizado y las diferentes estructuras musculares puedan rehacerse del daño producido por el ejercicio, antes podremos seguir trabajando para los siguientes objetivos.
Esto coge especial importancia en carreras por etapas donde la recuperación es la clave del rendimiento durante los días. Más aún en aquellas disciplinas donde existen pruebas consecutivas o rondas clasificatorias como en la pista, el BMX o una prueba de Eliminator (XCE) en montaña. Curiosamente este año será un recurso también muy utilizado por los bikers tras el Short Track de la Copa del Mundo de XCO.
De lo contrario si no “soltamos piernas” alargaremos la recuperación ya que se produce una vasoconstricción en las piernas ordenada por el sistema vegetativo para dar prioridad a órganos prioritarios como riñones o estomago (la recuperación de éstos se realizará a través de otras estrategias nutricionales).