GELES EN CICLISMO, ¿SI O NO?

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Una de las cuestiones que más atendemos por parte de nuestros ciclistas es sobre si necesitan o no usar geles energéticos durante competiciones o entrenamientos. Muchas de estas dudas surgen por malas experiencias que algunos de estos deportistas han sufrido en forma de problemas gástricos, durante el transcurso de competiciones o marchas. Tener información sobre cómo y cuando usarlos correctamente pueden evitarnos esos problemas y desde luego, el uso de geles es del todo recomendable en la mayoría de casos, en este artículo te explicamos porqué.

GELES SÍ, ¿POR QUÉ?

Como es sabido, las reservas de glucógeno son la principal fuente de energía de obtención rápida para el ciclista en la mayoría de disciplinas. Sin embargo, estas reservas no son ilimitadas, por ese mismo motivo se necesita elaborar una estrategia de nutricional que nos garantice cubrir nuestras necesidades energéticas durante el entrenamiento o competición.

La función del gel mientras entrenamos o competimos es, efectivamente, la de proporcionar una importante cantidad de energía al organismo en el momento en el que los depósitos de glucógeno están casi agotados y hacerlo además, de manera prácticamente inmediata. En esos críticos últimos minutos de esfuerzo en los que se suele ir al límite de nuestras fuerzas, el gel es un gran recurso para lograr acabar nuestra ruta, marcha o competición. También durante pruebas de larga duración como una marcha cicloturista, una competición de maratón, o incluso un Ironman, donde se puede llegar a tomar, incluso más de un gel durante el transcurso de la prueba.

Precisamente es por la inmediatez de la energía que liberan que los geles tienen un uso específico y no pueden tomarse en cualquier momento. Su uso se recomienda, por tanto, para evitar llegar a situaciones en las que se experimenta una gran fatiga y debilidad. En función de la intensidad y la duración de la prueba deberá tomarse un gel aproximadamente 40’ después del inicio de la prueba. Es importante tener en cuenta que si queremos que el último gel surja efecto debe ser tomado 30’ antes del final de la prueba.

La instantaneidad con la que libera energía es uno de los puntos fuertes de los geles pero eso no significa que debamos tomarlo de manera repentina y brusca. Ingerirlo de esta manera nos puede llevar a un pico de insulina (incremento repentino en la segregación de esta hormona) demasiado alto que genere un efecto rebote que provoque hipoglucemia (bajos valores de glucosa en sangre) y con ella, poca disponibilidad de energía para nuestros músculos. Lo recomendable es tomarlo por tanto, de manera pausada y acompañados con agua y/o bebidas isotónicas que también contienen azúcares de fácil asimilación. Por otro lado, y como ocurre con cualquier otro producto de nutrición deportiva, no es recomendable experimentar con geles el mismo día de la competición. Es necesario probarlos durante las salidas o entrenamientos y ver si no existe ninguna reacción negativa o de rechazo de nuestro sistema digestivo.

Fuente de la imagen: guider.wiggle.se

Tendrá sentido ingerir geles en aquellas disciplinas que se necesite energía inmediata durante una competición/salida de mínimo 30’-40’. Destacamos especialmente las competiciones de carretera, marchas cicloturistas, contrarrelojes largas, y en el caso del MTB, el cross country olímpico y la maratón. También podríamos añadir triatlón, Ironman, etc..

En algunas más que otras, son habituales los cambios de ritmo, el elevado ritmo continuo, los ataques, etc., competiciones en las que se produce un gran desgaste físico y energético (se recurre en gran medida a los depósitos de glucógeno) y siempre se llega a la parte final con mucha fatiga y escasa disponibilidad energética. Todo esto va generando un vacío de los depósitos que deberán ser rellenados de nuevo lo más rápido posible para que el cuerpo pueda seguir obteniendo energía y mantener los niveles de esfuerzo e intensidad. En estas pruebas también es muy habitual llegar siempre a los últimos kilómetros algo débiles y muy cerca de padecer la temida pájara o hipoglucemia. En esta situación el gel, que tiene una alta concentración de azúcares, es de fácil asimilación al no contener grasas ni proteínas, supone un aporte energético muy importante y casi inmediato para el organismo. En el caso de pruebas muy largas, se puede tomar más de un gel, pero respetando ingerir 1 gel cada 30-45 minutos. Dado que los geles contienen una elevada concentración de azucares, aquellas personas que padezcan diabetes deben tener precaución y consumir geles específicos para diabéticos.

Si la textura viscosa de los geles siguen siendo un problema, tienes a tu disposición alternativas que se acercan al efecto de los geles, sin grasas, ni proteínas y muy ricos en hidratos de carbono simples como la fruta seca en forma de higos, dátiles. Si prefieres emplear las soluciones en polvo de hidratos de carbono para bebidas, aumentando la dosis nos podemos acercar a la energía que nos aporta un gel.