BikeTraining Ride & Brevet, a la conquista del Rocacorba

Fotos: Jesús Andrés Fernández

Texto: Miguel Ángel Sáez

Esta pasada primavera celebramos uno de nuestros tradicionales BikeTraining Ride, que no son otra cosa que la excusa que desde BikeTraining siempre hemos utilizado para vernos, charlar y compartir kilómetros con muchos de los ciclistas a los que entrenamos y de los que forman parte de nuestra comunidad.

En esta ocasión, organizamos un BikeTraining Ride un tanto especial. En primer lugar porque lo llevamos a cabo conjuntamente con el restaurante Brevet, uno de los locales temáticos de ciclismo más significativos de la zona de Barcelona, ubicado en Sant Cugat del Vallès. Un lugar ideal para convertirse en el punto de encuentro y llegada para nuestras salidas sociales, entrenamientos y otros eventos.

Por otro lado, queríamos proponer a nuestros ciclistas un recorrido que no fuera convencional, de los circulares que hacemos habitualmente. Por ese motivo se nos ocurrió organizar una salida diferente. La idea inicial era partir desde las mismas instalaciones de Brevet, en un recorrido en línea hasta alguna ubicación mítica o representativa para los ciclistas y organizar el regreso en tren o vehículo hasta casa.

De Barcelona al Rocacorba

Tras darle varias vueltas, decidimos que el punto final del recorrido del BikeTraining Ride debería ser el Rocacorba, uno de los puertos más míticos que rodean Girona, auténtico centro de peregrinación para ciclistas del todo el mundo.

El meeting point comenzaba a concurrirse a las 7 de la mañana. Tomando un buen café en Brevet y comentando lo que iba a ser el BikeTraining Ride.

El recorrido constaba de 146 km desde su inicio hasta la cima del Rocacorba, aunque el plan luego era afrontar el descenso del puerto e ir a comer a Girona, desde donde volveríamos en tren hasta Barcelona de nuevo. Un total de 166 km de ruta con algo más de 1.500 metros de desnivel positivo acumulado.

BikeTraining Ride, llega el día D

Tras diseñar, reconocer la ruta y organizar el resto detalles de logística, llegó el día de nuestro BikeTraining Ride. El grupo de ciclistas que acudieron a nuestra llamada se congregó en Brevet bien temprano. Era imprescindible congregarse allí, además de para tomar un excelente café, en Brevet dimos a cada ciclista un wellcome pack, así como un breve briefing sobre el recorrido y algunos detalles organizativos.

Exterior de las instalaciones de Brevet, en donde pueden aparcarse las bicicletas de forma segura. El parking empezaba a llenarse.

Tras el trámite inicial y haber charlado largo y tendido entre cafés y algún que otro pastel, nos dispusimos a iniciar la ruta., partiendo desde el mismo centro de Sant Cugat.

Por delante nos esperaba un recorrido prácticamente en línea recta, en el que se iba a rodar de manera compacta y a buena velocidad hasta llegar a la ciudad de Girona. Desde allí, tomaríamos rumbo hacia Sarrià de Ter y la aproximación al puerto donde la carretera se volvía más rompepiernas.

El colofón del BikeTraining Ride era la ascensión final al Rocacorba, donde de manera expresa, íbamos a dejar que cada uno tomara su ritmo y desarrollara su propia estrategia en el esfuerzo. Era parte del juego, diversión, ciclismo, esfuerzo y rendimiento a elección de cada uno.

Cada participante tenía asignada una bolsa de cortesía Shimano con nutrición deportiva SIS en su interior.

El grupo estaba formado por varios de los ciclistas de nuestra comunidad, de varios perfiles y procedencias. Desde los que compiten habitualmente hasta ciclistas que se preparan eventos de larga distancia o retos deportivos de toda índole. Hoy, sin embargo, éramos todos iguales y teníamos que hace run buen trabajo en equipo hasta los pies del Rocacorba.

Imagen con los miembros de la expedición, momentos después de tomar un café en Brevet y justo antes de iniciar la marcha.

Recorrido llano y rápido

A lo largo de los primeros 80 kilómetros de nuestro trayecto hacia el Rocacorba rodamos por carreteras de asfalto perfecto, totalmente llanas y con el viento ligeramente a favor. Fue la parte más rápida del trayecto.

En todos esos kilómetros no bajamos de los 30-35 km/h, un ritmo vivo, pero que en grupo resulta bastante llevadero. Las fuerzas estaban intactas, las conversaciones y las bromas entre nosotros eran una constante durante el BikeTraining Ride.

El trayecto entre Sant Cugat del Vallés, Barcelona y Girona es prácticamente llano, pudiendo mantener velocidades relativamente altas.

En las proximidades de Girona, realizamos una parada técnica del grupo, incluyendo la del vehículo de apoyo para tomar aire y coger energías, Teníamos preparado un pequeño picnic con bebidas y lo más importante, pasteles, frutas y bollos cortesía de Brevet, que además de preservar la salud y la dieta de los ciclistas con productos healthy, nos dieron buenas dosis de energía.

Momento de relax en el avituallamiento intermedio, camino de Girona.

Concluido el almuerzo, el grupo al completo retomó la marcha hacia la ciudad de Girona, aunque no llegamos a atravesarla. Bordeándola por el Oeste, seguimos nuestro track hasta los pies del coloso de la comarca del Gironés, el Rocacorba, un puerto que construyó su leyenda cuando en la década de los 2.000 los primeros ciclistas profesionales en instalarse en Girona lo tomaron como puerto de referencia para llevar a cabo sus test de rendimiento.

La aproximación al puerto

Precisamente estos kilómetros, los que separan Girona del Rocacorba, unos 20, aproximadamente, son de carretera sinuosa. Menos transitada y con constantes cambios de pendiente. Algunos tramos son espectaculares y desde luego, sirven de calentamiento antes de la subida final.

El grupo rodó a buen ritmo y compacto en el trayecto desde las instalaciones de Brevet, en Sant Cugat del Vallés, a los pies del Rocacorba.

En la localidad de Camós es donde, técnicamente, comienza el ascenso al Rocacorba. Justo en ese momento el grupo, que rodó compacto desde Barcelona, comenzó a desgranarse. En la subida cada miembro del grupo gestionó sus esfuerzos e impuso su propio ritmo.

De las cerca de sus 30 unidades que participaron en el BikeTraining Ride, el pelotón pasó a ser un rosario de ciclistas. Formaciones de cinco, tres o de manera individual, cada uno se tomó los 13 km de ascenso como quiso o cómo pudo. No todos se tomaron igual los 120 km de llano desde Barcelona, así que el ritmo en el puerto dependió en buena medida del esfuerzo realizado en la aproximación.

Marc Díaz, primero en la imagen, fue quien registró la subida más rápida del día al Rocacorba, con un esfuerzo de 34 minutos a más de 5 W/Kg.

La subida al Rocacorba es dura, a pesar de que el porcentaje promedio de su pendiente es de un 6,6% y puede llevar a engaño. Esta cifra está diluida por la suavidad y progresividad de los primeros kilómetros. A partir del quinto, de los 13 kilómetros totales, las rampas se suceden entre el 10 al 14, incluso el 15%, de manera muy regular.

Cada uno tomó su propio ritmo en la subida, no todos gastaron lo mismo en los 120 kilómetros previos.

A pesar de la dureza, el ascenso era la parte más esperada del recorrido. El plato fuerte que todos esperábamos con cierto nerviosismo. Un puerto de carretera casi desierta, que serpentea entre frondosos bosques, protegido del sol y con una carretera, por momentos con asfalto algo resquebrajado que no deja de apuntar hacia el cielo.

Gráfica de TrainingPeaks del ascenso en el tramo más exigente del Rocacorba de nuestro ciclista Marc Díaz. (Datos desactualizados de FTP y por tanto IF y TSS)

Desde el punto de vista del rendimiento, hubieron ascensiones de todos los niveles. Tomando como referencia el segmento de STRAVA de los últimos 10 kilómetros de puerto con un 7% de promedio, la subida más rápida la hizo Marc Díaz, uno de nuestros ciclistas y miembro del equipo Master que compite regularmente en carretera.

Marc marcó un registro de 34m26s a un promedio de velocidad de 18,7 km/h y una potencia promedio (en términos relativos) de 5,3W/Kg.

La empinada y revirada carretera de ascenso al Rocacorba, un reto para los más escaladores.

El ascenso comienza por una carretera perfectamente asfaltada y una pendiente suave, en torno a 4 y 5%. En ese tramo, la bicicleta parece correr sin problemas y es fácil sentir la velocidad aún ascendiendo.
Los problemas surgen a partir del quinto kilómetro y cuando quedan unos ocho para la cima. Aparecen algunas curvas cerradas en las que la pendiente asciende repentinamente al 10% y de donde en contadas ocasiones se baja.

A partir de ese tramo, las rampas duras se suceden, con máximas del 14 y el 15% por una carretera que a pesar de la dureza, es amena de ascender, gracias a lo revirado y la consecución de curvas. Tiene pocas rectas y eso se agradece.

Tras un descanso de menos de 500 metros, se aborda el último kilometro, realmente empinado. Pero la visibilidad que te da la altura y los paisajes que empiezas a divisar te avisan de que la cima está cerca.

Foto de familia en la cima del Rocacorba. Uno de los mejores momentos de la jornada.

Vistas desde la cima del Rocacorba

La angosta cima del Rocacorba supuso el final (oficial) de la ruta. Allí, entre el recinto cerrado que alberga la gran antena de la cumbre y el balcón natural con espectaculares vistas al Gironés, nos fuimos reuniendo, agitados, con la respiración todavía entrecortada y las pulsaciones disparadas tras el esfuerzo.

Fue sin duda uno de los mejores momentos del BikeTraining Ride. Satisfechos por el recorrido y la ascensión, para tener como recompensa las espectaculares vistas desde la cima, los comentarios y anécdotas de rigor y unos minutos, que sabían a gloria, para avituallarse, reponer energía y recuperar del coche de apoyo la ropa para afrontar el descenso.

Una de las bicis más espectaculares de la jornada, la de Miguel Ángel Sáez, una Cannondale SuperSix EVO Leichtbau Limited Edition con Shimano Dura-Ace.

El BikeTraining Ride, sin embargo, no acababa exactamente en la ascensión al Rocacorba. Como colofón, habíamos organizado una comida en Hors Catégorie, uno de los restaurantes ciclistas de referencia en Girona.

Por ese motivo, tras subir Rocacorba, nos tocó protegernos para el descenso, con algún chaleco o manguitos, entre otros y descender para recorrer, tranquilamente, los 20 km hasta la cuidad y comer en el restaurante. Una manera perfecta para acabar uno más de nuestros BikeTraining Ride.

Tras la comida en Hors Catégorie, regresamos a Barcelona en tren para recuperar de una buena jornada de ciclismo, con momentos para la diversión, por supuesto, para la charla con compañeros, para la velocidad controlada, que la hubo y como no, para el sufrimiento y la intensidad en el Rocacorba, el verdadero objetivo del día.

Nos vemos en el próximo BikeTraining Ride